Guia pedagógica de los 40 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia

Conmemoriacion toma y retoma Palacio de Justicia

La responsabilidad política del M-19, el presidente Belisario Betancur y las Fuerzas Armadas en el holocausto del Palacio de Justicia se diluyó en la historia porque no hubo justicia: una paradoja en el devenir del hecho judicial más grave ocurrido en la segunda mitad del siglo XX en Colombia. Un golpe bajo a la justicia con casi cien víctimas mortales, entre ellas once magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Las responsabilidades del holocausto; Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; Jorge Cardona Alzate; 2022; Pág 82.

¿Qué buscamos con estas orientaciones?

Las presentes orientaciones buscan brindar herramientas pedagógicas a docentes, orientadores y coordinadores al interior de las instituciones educativas de Bogotá, para la conmemoración de los 40 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia.

Este documento ofrece diferentes recursos para dialogar sobre la desaparición forzada, a partir de lo acontecido en el Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985, posibilitando reflexiones sobre sus repercusiones en el presente, las reivindicacionesde las víctimas en la actualidad y las propuestas frente a la paz, la justicia y la no repetición de la desaparición forzada desde la cotidianidad de las instituciones educativas.

La luz ilumina el camino de la búsqueda en la quinta versión de Ausentes, Estrellas Presentes

Mujer mayor con mujer joven, juntas sosteninendo cartel "Buscarte con amor de madre"
Grupo de mujeres mirando un plano en una mesa

Bogotá DC, 22 de octubre de 2025 Comunicado de prensa

Este 4 de noviembre de 2025, a las 4 p.m., el Planetario de Bogotá, del Instituto Distrital de las Artes – Idartes, será escenario de la quinta versión de la acción pública Ausentes, Estrellas Presentes, una iniciativa construida de manera colectiva entre más de 12 organizaciones de familiares de personas desaparecidas de manera forzada, el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR), el Planetario de Bogotá y la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá – BibloRed.

Por quinto año consecutivo, las familias buscadoras transformarán el dolor de la ausencia en una constelación de memoria y esperanza. Esta acción pública y su exposición se convertirán en una bóveda celeste que reúne luz, palabras, objetos y gestos como huellas tangibles de quienes aún no han regresado. Allí, la luz será protagonista, guía, faro y revelación que ilumina lo que históricamente se ha querido ocultar sobre la desaparición forzada en Colombia por el Estado y la sociedad.

Cada Caja de recuerdos -construida por los familiares- contendrá fragmentos de vida: fotografías, cartas, prendas, objetos cotidianos. En conjunto, estas cajas conforman una constelación colectiva, en la que las ausencias dejan de ser silencios para convertirse en señales visibles, legibles y dignas. En ellas habita la certeza de que la búsqueda continúa, y de que cada estrella encendida representa un nombre, un rostro, una historia que no se rinde al olvido.

En un mapa celeste, las familias han trazado rutas simbólicas que conectan la memoria con el firmamento: mapas de navegación celeste que trasladan la búsqueda de la tierra al cielo, y que hoy constituyen un memorial vivo y en expansión. Este gesto poético y político reafirma que la memoria no está fija en el pasado, sino que sigue moviéndose, brillando y transformando los cielos de la ciudad en un espacio de resistencia y esperanza compartida.

La lucha por la verdad, la justicia y la reparación ha sido liderada, en gran medida, por las mujeres buscadoras, quienes con su constancia y amor han mantenido viva la esperanza de hallar a sus familiares. Su fuerza será reconocida en esta quinta edición de Ausentes, Estrellas Presentes, en sintonía con la Ley 2364 del 23 de octubre de 2024 que, por primera vez en la historia del país, reconoce su labor y su rol fundamental en los procesos de memoria y búsqueda.

Esta acción pública se realiza buscando ampliar el llamado a la ciudadanía y propiciar una reflexión colectiva: que la desaparición forzada cese definitivamente, que la memoria ilumine lo que el miedo ha querido apagar y que nunca más nadie tenga que buscar a un ser querido detenido desaparecido sin saber cuál es su paradero.

Mirar el cielo desde abajo, junto a quienes buscan y no olvidan,
es un acto de resistencia y de amor.

Convocan:

Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, Planetario de Bogotá, Escuelas LEO – Línea de formación e investigación de BibloRed, Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (ASFADDES), Corporación Fondo de Solidaridad con los Jueces Colombianos (FASOL), Fundación Nydia Erika Bautista (FNEB), Hijos e hijas por la memoria y contra la impunidad, Madres de los Falsos Positivos de Soacha (MAFAPO), Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), Familiares de los Desaparecidos del Palacio de Justicia, Colectivo 82, Fundación Hasta Encontrarlos, Corporación Mujer Sigue mis Pasos, Fundación Fair Leonardo Porras, Desaparecidos.com, Vuelve pronto, Colectivo Justicia por Dubán, Corporación Reencuentros y el Colectivo Socio Jurídico Orlando Fals Borda.

Hasta siempre Yanette

Desde el equipo del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, lamentamos el fallecimiento de Yanette Bautista Montañez y extendemos nuestro abrazo solidario a su Familia y a la Fundación Nydia Erika Bautista.

Yanette abrió sendas de búsqueda de la verdad, la justicia, la memoria y la no repetición.

Yanette fue la hermana de Nydia Erika Bautista, detenida desaparecida un 30 de agosto de 1.987. Yanette emprendió su búsqueda desde el primer momento, trazando el camino de muchas familias que luchan contra la desaparición forzada en Colombia.

Yanette fue luz, esperanza, dignidad y amor infinito. Su huella será imborrable y su ejemplo nos obliga a seguir impulsando acciones que contribuyan a fortalecer la ley de mujeres buscadoras, trabajando por la memoria de la mano de las víctimas de desaparición forzada.

¡Hasta siempre Yanette!

Dai Werakaura

Con tejidos y fotografías mujeres del pueblo Embera le hablan a la ciudad

El jueves 17 de julio de 2025, en el Centro de Memoria Paz y Reconciliación de Bogotá, se lanzó la exposición Dai Werakaura, Resistencia voz voz mujeres construida entre lideresas del pueblo Embera de las comunidades Katío, Chamí y Dóbida que llegaron a Bogotá por causa del desplazamiento forzado. la exposición se puede visitar hasta el 13 de septiembre de 2025

La exposición consiste en fotografías intervenidas con shakiras donde se destaca el dibujo corporal, así como tres tejidos, cada uno en representación de una comunidad, que son la expresión de procesos de diálogo y reconstrucción del tejido social en las comunidades, desde los saberes ancestrales, las artes plásticas y la fotografía.

Este trabajo de creación colectiva combinó saberes indígenas y herramientas del arte contemporáneo para generar un intercambio de saberes y experiencias en círculos de la palabra entre 25 mujeres embera y las artistas e investigadoras, Carolina Pinzón y Shadia Cure, y busca rendir homenaje a la cultura y a la dignidad de las embera, y fortalecer la relación de la ciudadanía con el patrimonio cultural indígena.

Este trabajo colectivo derivó en esta exposición que busca generar reflexiones sobre la espiral de violencia contra las mujeres —en especial las mujeres indígenas— y encontrar una forma para hablarle a la ciudad. Es un llamado a escuchar y observar desde el corazón las historias y luchas de estas mujeres valientes, Dai Werakaura en lengua embera, en un contexto donde sus derechos a la vida, la vivienda, la igualdad y a habitar la ciudad, enfrentan enormes desafíos.

El desplazamiento forzado alteró los lazos de este pueblo con los seres y elementos de su territorio y aunque algunas prácticas permanecen en la memoria, la imposibilidad de recrearlas en un entorno urbano ha llevado a su debilitamiento y pérdida, lo que también se expresa en esta muestra artística.

Cada técnica cuenta una historia:

El kipará, pintura corporal hecha con tinta de jagua, relaciona lo humano, lo natural y lo espiritual. Las abuelas embera cubren por completo a las y los recién nacidos para clamar a los espíritus protección durante el resto de la vida. Entre dibujos, palabras en cuatro lenguas y simbologías geométricas, se revelan desde el kipará experiencias, sentimientos, anhelos y reivindicaciones por los derechos de las mujeres.

Esta serie de fotografías y tejidos es una invitación para que la sociedad se transforme en un kipará para rodear la vida y los cuerpos y comprender mejor cómo el conflicto armado, las violencias estructurales y las violencias machistas afectan a las Embera.

El Jai Kera es una metodología de trabajo proveniente de la tradición Embera Chamí de sanar con plantas y dialogar, con prácticas artísticas colaborativas que se expresan en esta exposición a través de un tejido realizado por mujeres de las tres comunidades: Katío, Chamí y Dóbida, y que es un símbolo de Jai Kera, una juntanza desde la sororidad para cuidarnos, sanar lo que extrañamos y seguir adelante.

Jaime Garzon, Juro que no morí

“Paul McCartney dijo una vez ‘Juro que no morí’, y a mí me gustaría no morir, no morir en la historia, pero creo que es un reto muy grande y, además, muy ambicioso”.

Jaime Garzón Forero

Asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá

 

Comunicado de prensa

Jaime Garzón, juro que no morí: 26 años haciendo memoria

Este 13 de agosto se cumplieron 26 años del asesinato del periodista, promotor y defensor de la paz y los derechos humanos Jaime Garzón Forero, y su legado está más vivo que nunca.

Recientemente el Estado colombiano reconoció su responsabilidad en el contexto del caso que avanza en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el cual se ratifica que fueron agentes estatales, actuando por intermedio de paramilitares, quienes acabaron con su vida. Aunque la justicia no ha llegado a todos los responsables, la sociedad lleva en su memoria colectiva a Jaime Garzón.

Por su homicidio están condenados el comandante paramilitar Carlos Castaño, y José Miguel Narváez Martínez, civil, exasesor de inteligencia del Ejército, quien sembró la idea criminal de asesinarlo ejecutada por Castaño en coordinación con el paramilitar Diego Fernando Murillo, alias “Don Berna”, el 13 de agosto de 1999.

También ha sido acusado el coronel (r) Jorge Eliécer Plazas Acevedo, cuya situación debe definir la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, y están vinculados en las investigaciones el Gral. (r) Mauricio Santoyo y el Gral. (r) Rito Alejo del Río. Pese a toda esta estructura develada, aún falta conocer toda la verdad y que todos los involucrados, hasta los máximos responsables, sean llamados ante la justicia.

No obstante, y tal como lo quiso Jaime Garzón, él no ha muerto para la historia. Por el contrario, cada aniversario es la ratificación de que vive en la memoria de las y los colombianos que lo quisieron, que aprendieron de su periodismo satírico y que reconocen la vigencia de su trabajo incansable por la paz y la reconciliación.

Marisol Garzón Forero

Banca del Parque Radio

Centro de Memoria, Paz y Reconciliación

Jaime Garzon-Cartografia de la Esperanza

En alianza entre el Centro de Memoria Paz y Reconciliación y el Centro Nacional de Memoria Histórica, se propone la siguiente cartografía llamada ‘Cartografía de la Esperanza’, en ella se busca resaltar la memoria de Jaime Garzón, pero también de visibilizar todos aquellos espacios de memoria que de una u otra forma nos identifican con las luchas por los derechos humanos y la construcción de paz en Colombia.

De susurros a resonancias: Un viaje de juego y reflexión por las memorias de las niñas y los niños

De susurros a resonancias: Un viaje de juego y reflexión por las memorias de las niñas y los niños

 

En ‘Camino a Casa’ una sala llena de juguetes, cuentos, títeres y colores brillantes, se escucharon las risas y murmullos de 25 niños y niñas, hijos e hijas de la paz[1], que se sumergieron en un proceso pedagógico que despertó la creatividad y el reconocimiento de sus propias historias. Este proceso, denominado «De susurros a resonancias», se convirtió en un espacio para la memoria, un lugar donde cada trazo, cada figura armada en palitos de madera y pintura, y cada palabra escrita tejían una narrativa colectiva, cargada de historias que marcaron sus vidas y las de sus familias.

Durante cinco sábados (cada quince días), las niñas y los niños participaron de una experiencia donde el juego, la exploración, la literatura y el arte se fusionaron con el recuerdo y la reflexión. Este proceso, específicamente diseñado para los hijos e hijas de los firmantes del Acuerdo de Paz con las antiguas FARC -EP, tuvo como objetivo principal reconocer la relación entre memoria y patrimonio, a través de la construcción de sus subjetividades, los territorios de los que provienen, así como los que habitan en la actualidad y los vínculos que han construido.

Se promovió un escenario de escucha, en el que la analogía del susurro permitió que sus experiencias y sentires se manifestaran y la resonancia hiciera un llamado al mundo adulto a escucharles.

Desde el principio, las niñas y los niños fueron los protagonistas. En las mesas, el escenario estaba dispuesto para que, con lápices de colores, pinturas y plastilina, dibujaran y modelaran lo que para ellos era importante: los territorios que los vieron nacer, las anécdotas de sus experiencias y los recuerdos contados por sus padres y madres.

El ambiente fue de aprendizaje intergeneracional. Padres, madres y familiares de los niños y niñas se unieron al proceso, compartiendo sus propias vivencias y abriendo un espacio de escucha mutua. Fue un puente de comunicación, en el que tanto los niños y niñas como las personas adultas pudieron reconocer las experiencias que los unían a los territorios y a sus historias familiares. Así, el juego, aunque sencillo, se convirtió en una herramienta poderosa para explorar la identidad, la memoria y el arraigo.

Al finalizar el proceso, llegó el día esperado: la exposición que reunió los frutos de todo el trabajo realizado. En la apertura del espacio leyeron “Guillermo Jorge Manuel José” un cuento que les permitió entender y compartir con las y los asistentes el poder de la memoria, a través de los ojos de un niño que emprende una búsqueda para recuperar los recuerdos de su amiga.

Enseguida, quitapesares, habladores, dibujos, y hasta “El monstruo de la patria del corazón” creado por las niñas y los niños, se presentaron en una muestra que desbordó creatividad y emoción. Ese día, asumieron el rol de guías del evento, llevando a sus padres, madres y familiares por cada rincón de la exposición. En sus palabras y gestos estaba la narración de sus historias, su manera de ver el mundo y de vincularse con el pasado y el presente.

La jornada estuvo llena de risas, juegos y momentos de reflexión. Los niños y niñas invitaron a los asistentes a apreciar cada una de las obras, compartieron sus sentires, sus sueños y sus recuerdos, invitándoles a construir memoria colectiva que aporte a la paz.

Sobre el proceso

Este proceso pedagógico fue un ejercicio de reconocimiento, escucha y diálogo para fortalecer los vínculos entre las familias, los territorios y las memorias vivas. A través de metodologías artísticas, se logró que los niños y niñas expresaran sus emociones, sentires, preguntas, pensamientos y reflexiones.

La intención pedagógica, trabajada desde el Equipo de Pedagogías de la Memoria del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR), el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) y la Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN), tuvo como objetivo garantizar el cumplimiento de los derechos fundamentales de estos niños y niñas, tal como lo estipula la Corte Constitucional a través del Auto 826, que insta al Estado a asegurar la reincorporación integral de los firmantes de paz, con especial énfasis en las garantías culturales. La memoria y el patrimonio, en este caso, no es solo un recuerdo del pasado, sino una herramienta de construcción de presente y futuro.

La exposición fue un espacio para compartir el trabajo realizado y reflexionar sobre el impacto de este proceso en la vida de los niños y niñas, y cómo sus historias, sus territorios y sus memorias contribuyen a la paz y la reconciliación. Su alegría, sentido de pertenencia y capacidad creativa, nos recordaron que el futuro de la paz se construye con las infancias, haciendo uso de los juegos, el cuerpo, la expresividad, los cuentos y la capacidad de escucha de todos y todas.

 

 

 

 

[1] Es así como los y las firmantes de paz han nombrado a sus hijas e hijos, quienes nacieron luego de la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP.

12 años construyendo juntos y juntas memoria, paz y reconciliación en Bogotá

Conmemoración de los 12 años del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación

 

Bogotá, diciembre de 2024. Con motivo de la conmemoración de los 12 años de creación del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR), el próximo 6 de diciembre realizaremos un evento especial que resalta la historia y los logros alcanzados por este espacio emblemático, dedicado a la memoria, la construcción de paz y la reconciliación en Bogotá.

A lo largo de estos 12 años, el CMPR ha sido un motor fundamental en la promoción de una cultura de paz, dignidad y respeto por los derechos humanos. Ha sido un punto de encuentro para las víctimas del conflicto armado, organizaciones sociales y colectivos de la ciudad, donde se han llevado a cabo actividades diversas como conmemoraciones, exposiciones artísticas, acompañamiento a iniciativas de memoria y espacios de reflexión que han fortalecido la participación ciudadana.

Durante la jornada compartiremos los logros alcanzados en este tiempo y reflexionaremos sobre el impacto positivo de los procesos de memoria en la ciudad y en sus habitantes. Estos esfuerzos de 12 años de trabajo han permitido el encuentro, la sensibilización y la co-construcción de las Memorias Vivas de Bogotá, fortaleciendo el tejido social y el compromiso con la paz, la justicia y la no repetición.

El evento de conmemoración será una oportunidad para encontrarnos, compartir y seguir promoviendo la paz, la memoria y la reconciliación, al mismo tiempo que fortalecemos el compromiso de la ciudad con el reconocimiento de su historia y de las víctimas que luchan y resisten en sus territorios.

Detalles de la conmemoración:
Fecha: 6 de diciembre de 2026
Lugar: Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR)
Dirección: Carrera 19b #24-86

Agenda del día:

  • 9:30 a.m. a 11:30 a.m.: Recorrido guiado por el CMPR y la exposición ‘Hay Futuro si hay Verdad. De la Colombia herida a la Colombia Posible’
  • 11:00 a.m. a 5:00 p.m.: Feria por la paz, con la participación de organizaciones, colectivos y víctimas
  • 11:00 a.m. a 11:30 a.m.: Obra “El hombre que se convirtió en perro». A cargo del Teatro del absurdo. Proceso de teatro con mayores de edad junto a la FUGA.
  • 11:30 a.m. a 12:00 p.m.: Obra de Federico García Lorca «La zapatera prodigiosa». A cargo del Teatro del absurdo.
  • 2:00 p.m. a 5:00 p.m.: Agitación gráfica de la memoria
  • 2:00 a 3:00 p.m. Grupo musical ‘La maravilla campesina’ a cargo de niños y niñas de Pasquilla, Ciudad Bolívar.
  • 3:00 a 4:00 p.m. Laboratorio de experimentación artística ‘Voces del Territorio’ 
  • 4:00 p.m. a 6:00 p.m.: Conversatorio ‘12 años construyendo juntos y juntas memoria, paz y reconciliación en Bogotá’
  • 6:00 p.m. a 7:00 p.m.: Intervenciones artísticas
  • 7:00 p.m. a 8:00 p.m.: Velatón ‘Encendamos la memoria’

Nos encantaría contar con su presencia para conmemorar juntos y juntas estos 12 años de trabajo y construcción colectiva por la memoria, la paz y la reconciliación en nuestra ciudad.

Para mayor información:

Anyi Cárdenas Forero
Coordinadora Divulgación de la Memoria
Centro de Memoria, Paz y Reconciliación
3143817841

‘Ausentes, Estrellas Presentes’ en homenaje a las víctimas de desaparición forzada en Colombia 

‘Ausentes, Estrellas Presentes’ en homenaje a las víctimas de desaparición forzada en Colombia 

  • ‘Ausentes, estrellas presentes’, es una acción pública en la que organizaciones sociales y de víctimas que luchan contra la desaparición forzada interpelan a la ciudadanía mediante la representación de los desaparecidos en las estrellas.

Bogotá, [25 de octubre de 2024] – El próximo 4 de noviembre, de 4:00 a 8:15 p.m., el Planetario de Bogotá se convertirá en un espacio de reflexión y homenaje con la acción pública de ‘Ausentes, Estrellas Presentes’.  

Esta iniciativa, organizada por más de doce organizaciones sociales y familiares de víctimas de desaparición forzada, con el apoyo del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, el Instituto Distrital de las Artes – Idartes, a través del Planetario de Bogotá y Bibliored, busca interpelar a la ciudadanía sobre la dolorosa realidad de la desaparición forzada en Colombia y rendir tributo a quienes han luchado incansablemente por la verdad, la justicia y la reparación.

 En esta cuarta edición, la acción se centra en tres ejes fundamentales: la desaparición forzada como un fenómeno que persiste en el tiempo, un homenaje a las buscadoras y buscadores que, con valentía y determinación, han exigido respuestas y justicia, y una reflexión sobre cómo los cuerpos hídricos de nuestro país están conectados con esta tragedia, llevando en sus aguas las historias de quienes han sido despojados de su libertad y su vida.

Las buscadoras y buscadores son verdaderos faros de esperanza en medio de la oscuridad. Su valentía y tenacidad han iluminado el camino de muchas familias que, en su búsqueda incansable, han enfrentado la indiferencia y el dolor. A través de su lucha, nos recuerdan que la memoria es una herramienta poderosa para sanar y para exigir que no haya más desapariciones forzadas. Ellas y ellos son el testimonio vivo de que la búsqueda de la verdad y la justicia nunca debe cesar hasta que todas las personas desaparecidas sean encontradas.

Ana María Cuesta, directora del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación hace referencia a este proceso como “un monumento en el cielo que ha tomado mucho tiempo para nombrar las estrellas con las personas desparecidas forzadamente en este país, una tarea que hemos venido trabajando 4 años consecutivos”, a lo que agrega que “en ese tiempo hemos aprendido, soñado, nos hemos acompañado, hemos creado diversas piezas artísticas, audiovisuales, sonoras que visibilicen la desaparición forzada y su flagelo para que nunca más se repita”. 

Adicionalmente, Miguel Valbuena, Líder de los procesos de divulgación y apropiación social de los conocimientos científicos del Planetario de Bogotá, también se refirió a la importancia del proceso, por lo que expresa que “Ausentes Estrellas Presentes ha logrado tejer la ciencia, el arte y la memoria, permitiendo a estas organizaciones construir relaciones profundas con el cielo, el entorno natural y su propia historia”.

Durante este proceso, y como también lo señalan desde el Planetario, descubrimos que el cielo funciona como un lienzo donde la humanidad ha guardado lo más importante y memorable a lo largo del tiempo. 

 Cuatro años consecutivos es quizá una parte de la lucha que las organizaciones, familiares de desaparecidos forzadamente y mujeres buscadoras han mantenido firmemente por justicia y verdad. “Ausentes, Estrellas Presentes” es un ejercicio simbólico que fusiona elementos físicos con el vasto espacio público. Durante la acción pública, se presentarán unos caligramas en homenaje a sus seres queridos, un video experimental realizado por y con las familias de las víctimas, así como una exposición que evidencia un conjunto de asterismos o constelaciones que representan a las más de cien mil personas desaparecidas en Colombia y que da cuenta del proceso vivido durante estos cuatro años, la cual quedará alojada en el Planetario del 4 al 12 de noviembre. La jornada finalizará con una velatón. 

Los asterismos trabajados por las familias presentan los claveles blancos de la marcha de 1983. Un colibrí que encarna los tiempos de la memoria. El Palacio de Justicia abrasado por las llamas simbolizando la injusticia de la ausencia forzada. Un corazón que contiene la tristeza de la pérdida. El Monumento a la Resistencia de Cali, emblema de la acción colectiva. Una flor de loto que representa la vida digna. La mujer de los ojos vendados significando solidaridad e impunidad. Una cometa que eleva las exigencias de las víctimas. Una mariposa que personifica la separación y la búsqueda.

Frente a este tema, Valbuena agrega que “las estrellas, observadas en grupo, forman figuras llamadas asterismos, que se crean al conectar imaginariamente ciertos puntos en el firmamento, como si se trazaran líneas en un dibujo. Estas figuras, junto con las constelaciones, se han convertido en símbolos cargados de significados otorgados por las familias y organizaciones, representando sus testimonios, búsquedas y luchas, y convirtiéndose en monumentos de memoria y resistencia colectiva”.

Cada uno de estos elementos simbólicos está cargado de significados profundos, invitando a la reflexión sobre la importancia de recordar y honrar a quienes han sido afectados por la desaparición forzada.

Invitamos a toda la ciudadanía a unirse a esta acción de memoria colectiva, a elevar sus voces y a demostrar su solidaridad con las víctimas y sus familias. Juntos y juntas, podemos contribuir a que su lucha no sea olvidada y exigir que se garantice la no repetición de estos crímenes de lesa humanidad.

Fecha: 4 de noviembre
Hora: 4:00 p.m. – 7:00 p.m.
Lugar: Planetario de Bogotá
Contacto: Anyi Cárdenas – Coordinadora de Apropiación Social de la Memoria del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación. 3143817841

¡Les esperamos para iluminar el cielo con la memoria de quienes están ausentes, pero siempre presentes en nuestro corazón!

El Corazón no Olvida – Lucha, en el Mes de la Paz y las Juventudes Populares en Bogotá

El Corazón no Olvida – Lucha, en el Mes de la Paz y las Juventudes Populares en Bogotá

  • Durante el mes de septiembre se realizaron más de ocho actividades que le aportaron a la construcción de memorias vivas en la ciudad, las cuales estuvieron a cargo del Colectivo Epsilon y la Red Distrital de Jóvenes Populares por la Paz.

Septiembre llegó a Bogotá con un aire de esperanza y resistencia. En la localidad de Rafael Uribe Uribe, la música, el cartelismo, la pintura y los diálogos intergeneracionales se convirtieron en la banda sonora de un mes dedicado a la paz y a las juventudes populares. Bajo el lema “El Corazón no Olvida: lucha”, jóvenes de diferentes zonas de Bogotá se unieron para construir un espacio de reflexión y acción que desbordó creatividad y compromiso.

Las actividades, impulsadas por el Colectivo Epsilon y la Red Distrital de Jóvenes Populares por la Paz, contaron con el respaldo del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación (CMPR). En cada rincón, en donde estaban los talleres de tejido hasta caminatas por el barrio, los jóvenes reivindicaron su papel en la construcción de un futuro en paz, uno donde las huellas de las violencias que llegan a sus territorios no definen su camino.

 

Entre las actividades destacadas, murales colectivos, un encuentro organizativo para las juventudes, y homenajes a las resistencias y memorias de aquellos que han luchado por dignidad y justicia en tiempos de incertidumbre. Las manos jóvenes, llenas de color y determinación, plasmaron en las calles y paredes imágenes de esperanza y resistencia, recordando que el arte puede ser un potente vehículo para el cambio social.

Las memorias vivas se convirtieron en el eje de cada conversación. En cada rincón de la localidad, los relatos sobre la masacre del Sur Oriente resonaron con fuerza, un recordatorio de que la lucha por la justicia sigue viva. El 30 de septiembre de 1985, once personas en estado de indefensión fueron asesinadas mientras repartían leche en una zona vulnerable de la ciudad. Esa historia, se entrelazó con las experiencias contemporáneas, como la masacre de 2020, donde trece jóvenes perdieron la vida en el marco de protestas en Bogotá. Así, la memoria se convirtió en un hilo conductor, unificando pasados y presentes en la búsqueda de un futuro mejor.

A medida que el mes avanzaba, los encuentros y talleres continuaron. La participación de la Subdirección de Juventud de la Secretaría de Integración Social enriqueció el proceso, con talleres que sensibilizaban sobre la importancia de la memoria y la paz. Este trabajo conjunto entre el CMPR, el colectivo Epsilon y otras organizaciones locales fortaleció las diferentes voces de las juventudes, uniendo sus luchas y resistencias.

Un trabajo articulado por las juventudes de Bogotá

El 26 de agosto, en una reunión decisiva, se delinearon las actividades que darían vida al mes de la paz y las juventudes. Con un acuerdo que abarcaba siete eventos en Rafael Uribe Uribe y uno en Bosa, los compromisos se formalizaron en un ambiente de cooperación. Las y los jóvenes se convirtieron en arquitectos de su propia agenda, proponiendo un calendario lleno de actividades que iban desde charlas hasta presentaciones artísticas, reflejando la diversidad y la riqueza cultural de sus comunidades.

El mes de septiembre culminó en una gran jornada de cierre, donde las risas, los abrazos y una olla comunitaria les convocó. Con un ritual que se realizó en medio del frío bogotano, se escucharon las historias compartidas y los sueños forjados en resistencia. En Rafael Uribe Uribe, la juventud no solo recordaba, sino que también se comprometía a seguir luchando por un futuro en paz.

Así, en medio de la pintura, el arte y la memoria, Bogotá se llenó de vida y esperanza. Porque el corazón no olvida, y la lucha continúa. La juventud se levanta, no solo para recordar, sino para crear un futuro donde la paz no sea un sueño, sino una realidad.