Cronología del desencuentro (1996-2012). Tres lustros del acuerdo humanitario

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La periodista Viviana Esguerra ofrece su punto de vista sobre el acuerdo humanitario y sus avatares, basándose en uno de sus capítulos más difíciles dentro del secuestro. Es un repaso dramático de una de las peores etapas de la violencia que ha vivido el país; es una radiografía de la memoria de la tragedia que ha representado la persistencia de la falta del diálogo entre los colombianos.

También aparece la experiencia dolorosa, con sus particularidades, de la periodista Diana Turbay; de Gloria Lara, quien fungía como directora de Acción Comunal y Asuntos Indígenas, y del líder sindical José Raquel Mercado, quienes fueron asesinados por sus captores.

Ahora bien, para el CMPR plasmar el tema del secuestro no tiene el llano interés de narrar la triste suerte desatada a niveles particulares, sino ahondar también en los actores que hicieron de ésta una actividad atroz recurrente, que prácticamente es estigma de todos. Valga la pena mencionar que, si bien es cierto que desde sus orígenes la guerrilla ha estado al frente de las estadísticas de plagios, los grupos paramilitares también optaron por llevarlo a cabo. Y de tratarse de las desapariciones forzadas, cuya responsabilidad cae en las fuerzas del Estado, es recomendable no pasar por alto que aquellas inician con un secuestro.

Este breve repaso es la excusa para poner de manifiesto el presente texto. La periodista Viviana Esguerra ofrece su punto de vista sobre el acuerdo humanitario y sus avatares, con base en uno de sus capítulos más difíciles dentro del secuestro: la retención de miembros de la Fuerza Pública y su prolongado cautiverio.

Más allá de su interpretación, Cronología del desencuentro es un repaso dramático de una de las peores etapas de la violencia que ha vivido el país; es una radiografía de la tragedia que ha representado la persistencia en la falta de diálogo entre los colombianos. Metodológicamente, hay en la autora un esfuerzo.

La sociedad dificultosamente podrá recuperarse de esta larga tragedia del secuestro, que pesará sobre su conciencia histórica como uno de sus peores momentos. A no olvidar para que jamás haya repetición, es el llamado de esta obra que se presenta a los lectores.