Corte Constitucional da luz verde al plebiscito por la paz

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Dos grandes noticias en menos de un mes han conmovido a Colombia: el 23 de junio se firmó el cese al fuego bilateral y definitivo entre el gobierno y las Farc y el 18 de julio la Corte Constitucional aprobó el plebiscito por la paz.

Pocas veces en la historia del país semejantes acontecimientos se ha repetido en tan corto lapso.

La guerra “interminable” de más de medio siglo que se iniciara en 1964 toca a su fin; y el último plebiscito para cerrar la guerra civil entre los colombianos se votó en diciembre de 1957 con un abrumador SÍ a los acuerdos del Frente Nacional.

La Corte avaló (siete votos a favor y dos en contra) la constitucionalidad del proyecto de ley presentado por el gobierno al Congreso para convocar el plebiscito y dejó listo el camino para que arranquen las campañas a favor o en contra de los acuerdos de paz de La Habana.

El sí de la Corte es obligante para el presidente Santos. La Corte le dio la razón al Gobierno, bajo el entendido de que se trata de un plebiscito, que por definición tiene una sola pregunta, que debe ser respondida SI o NO, y que según la ley que aprobó la Corte debe ser sobre la aprobación o no del Acuerdo Final de La Habana. El Gobierno ha defendido la tesis de que un acuerdo de paz es integral y por eso sería necesario votarlo en bloque.

La Corte decidió también que el umbral propuesto del 13% es constitucional; es decir, en la votación se debe obtener “una cantidad de votos mayor al 13% del censo electoral vigente y superar los votos depositados por el no”.

Como ese umbral de votos es diferente al de todos los demás mecanismos de participación, en la Corte se debatía si se debía aplicar o cambiar. Al final decidió mantenerlo, argumentando que la Constitución no prevé un umbral para el plebiscito, por lo que la ley puede definirlo, y que la cifra es razonable. En conclusión, si 4.3 millones de colombianos votan por el SÍ se entenderá que el Acuerdo con las Farc es refrendado.

La Corte aceptó el condicionamiento de la ponencia de Luis Ernesto Vargas, en el sentido de que las campañas no puede incluir promociones a los partidos políticos. Por ejemplo, no se podrá decir “Arriba el SI liberal” ni “Vote NO por el Centro Democrático”, o ideas similares.

El proyecto presentado inicialmente por el Gobierno permitía a los funcionarios hacer campaña en cualquier sentido: “los servidores públicos que deseen hacer campaña a favor o en contra podrán debatir, deliberar y expresar pública y libremente sus opiniones o posiciones frente al Plebiscito”. La Corte declaró constitucional también esta parte del proyecto con el argumento de que la campaña no es partidista. En eso mantuvo la jurisprudencia que había emitido en el pasado, por ejemplo frente al referendo que impulsó en su momento Álvaro Uribe.

Bogotá no es la excepción a todo este curso histórico. Por el contrario, el mismo Alcalde Mayor, Enrique Peñalosa, viene manifestando el apoyo de su administración al proceso.

Dos días antes del trascendental anuncio del cese al fuego bilateral, el martes 21 de junio el Alcalde señaló en un acto público que “para Bogotá es una gran noticia porque tiene una zona que fue corazón de la acción de las Farc, el Páramo del Sumapaz que vivió momentos muy difíciles. La ciudad está lista para hacer todo lo posible para colaborar en el posconflicto desde la Alta Consejería para las Víctimas”.

El Alcalde llamó a todos los bogotanos a respaldar el plebiscito por la paz y añadió que “el hecho de que en este país no vuelvan a presentarse secuestros y extorsiones permitirá que el país salga adelante con una fortaleza que permitirá ver el progreso a todo nivel”.

Y ya frente a la gran noticia del 23 de junio, el Alcalde en una rueda de prensa junto con Alán Jara, el director de la Unidad Nacional de Reparación y Atención de Víctimas, y Ángela Anzola, Alta Consejera para las Víctimas, celebró el histórico acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, y felicitó al presidente Juan Manuel Santos y al equipo negociador.

Mi más sincera felicitación al Presidente y a todo su equipo. Hoy quiero reiterar que todas las entidades de la Alcaldía de Bogotá están listas para el posconflicto y para que nuestra ciudad sea un campo fértil en la construcción de la paz y de un país más equitativo”.

El Alcalde recordó que Bogotá no ha sido ajena a la violencia en el país, ya que más de 600.000 víctimas del conflicto armado han sido desplazadas a la capital del país y localidades rurales como Sumapaz y Usme han sufrido fuertemente los estragos de la guerra.

Queremos que Sumapaz sea un centro para el turismo ecológico y que todos los colombianos puedan disfrutar de esta localidad tan importante para la ciudad”, afirmó.

Por su parte, Ángela Anzola, Alta Consejera para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación, expresó que se apoyará de manera decidida la pedagogía del acuerdo para que todos los ciudadanos en Bogotá comprendan el alcance de lo que se firmó.

RRO