ARQUEOLOGÍA DURANTE LA CONSTRUCCIÓN: Ciento setenta años de historia

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No podía faltar en este Memorial por la Vida el homenaje a más de 3.000 personas que fueron inhumadas en el Cementerio Central entre 1827 y 2002 y que fueron exhumadas durante el proceso de arqueología forense que acompaño la construcción del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación. En unas decenas de los tubos llenos de tierra que están incrustados en el edificio se les rinde homenaje a esas personas, cuyos nombres no se pueden establecer por la perdida de registros funerarios cuando se suspendieron las honras fúnebres en ese predio.

Durante la última década se han realizado varias investigaciones para ubicar las fosas comunes de los gaitanistas asesinados el 9 de abril de 1948 y aún no se ha logrado saber con exactitud en que lugares de lo que hoy son los parques de la Reconciliación y del Renacimiento se encuentran estas víctimas. Por ello, además de revivir su memoria en el Memorial por la Vida, en el Parque del Renacimiento se ha construido una fuente dedicada a los gaitanistas que en ese día trágico fueron llevados al Cementerio Central de Bogotá.

Los trabajos arqueológicos realizados por el eciaf, durante la intervención en el predio delimitado para construir el edificio del Centro de Memoria, han permitido recuperar las claves de ciento setenta años de historia de Bogotá. Los hallazgos superaron todas las prospecciones iniciales, sustentadas en un primer estudio realizado en 2010 y en las excavaciones realizadas como parte de un monitoreo que acompañó las obras dirigidas y financiadas como aporte especial de la Empresa de Acueducto de Bogotá. La necesidad de sustituir un colector de aguas que atravesaba el predio, obligó a construir una desviación de mil metros de largo por el perímetro del área del futuro Centro de Memoria; los rigurosos trabajos arqueológicos realizados contribuyeron al diagnóstico, pero la realidad fue superior a las proyecciones, que estuvieron lejos del resultado final de tres mil seiscientas exhumaciones.

El trabajo arqueológico se realizó siguiendo los protocolos científicos, las normas existentes y las autorizaciones del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (icanh). Participaron veintiocho arqueólogos y decenas de estudiantes asistentes. Universidades de Colombia y de Latinoamérica acompañaron el proceso que es considerado la mayor intervención de arqueología forense urbana en el subcontinente.

La limpieza, ordenamiento, protección y clasificación, propias de esta fase de monitoreo arqueológico, han ofrecido ya elementos sobre el valor científico de la exhumación realizada. Como ha dicho el eciaf, “[…] el cementerio se convierte entonces en un espacio que recrea gran parte de los aspectos de la sociedad bogotana desde el siglo xix. Las variables que se usaron para la evaluación de los patrones funerarios se relacionan con un componente biológico, visto a través de los restos óseos, y uno sociocultural expresado en los elementos materiales que acompañan cada uno de los entierros. En este caso, las variables de interpretación se relacionan con el uso dado a este espacio a través de la relación entre los materiales pertenecientes a un contexto funerario tradicional de la sociedad bogotana, y otros elementos que no son propios de este tipo de sitios, como las basuras. El análisis de la relación entre estos dos tipos de materiales, posiblemente ayude a configurar una interpretación sobre las dinámicas sociales acaecidas en este lugar tan importante para la historia bogotana”.

Con metodologías sustentadas en la arqueología funeraria y los más avanzados recursos técnicos se espera descifrar una parte de la historia Bogotá. Se tendrán aportes sobre las características de la población según grandes períodos, sexo, talla, esperanza de vida, signos sobre los hábitos alimentarios, vestuario, panoramas epidemiológicos y cultura funeraria, entre otros aspectos importantes.

Fotografías por: Equipo Colombiano de Investigaciones Antropológico Forenses (ECIAF).