La verdad y la memoria aliadas de la construcción de la paz

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La verdad y la memoria aliadas de la construcción de la paz

“Si las víctimas tienen esta capacidad de perdón, esta capacidad para mirar el futuro del país, el resto de la sociedad haría muy mal en darle la espalda a esa interpelación”, ésta es una de las tantas reflexiones que Gonzalo Sánchez, director del Centro Nacional de Memoria Histórica, dejó en su paso por Voces de la Reconciliación.

Bogotá, 22 de septiembre de 2017. En dos sesiones de interesante charla para Voces de la Reconciliación, Gonzalo Sánchez entregó sus apreciaciones sobre la verdad, el poder sanador de la memoria, los beneficios del Acuerdo de Paz y las claves para la implementación de una estrategia de reconciliación en Bogotá.

Gonzalo Sánchez es tolimense, del Líbano, estudió derecho y filosofía en la Universidad Nacional, antes de hacer su maestría en historia en la Universidad de Essex, en Inglaterra, y su doctorado en sociología política en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de París. La mayor parte de su trabajo investigativo ha girado en torno a entender el conflicto y la violencia en Colombia, trabajó muchos años como profesor en la Universidad Nacional, donde dirigió el Departamento de Historia y el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales, y frente al Centro Nacional de Memoria ha liderado la publicación de más de 25 informes sobre el conflicto en nuestro país. Además, el año pasado fue ganador del Premio Nacional de Paz.

Para Sánchez, los principales avances traídos por el Acuerdo de Paz es la forma como las víctimas del conflicto han demostrado su capacidad de ver las oportunidades que trae el fin de la confrontación armada, y su capacidad de tender puentes de reconciliación. “Uno de los logros importantes del proceso de paz es el mensaje que nos dieron las víctimas sobre cómo enfrentar el daño sufrido por ellas mismas”, aseguró el funcionario.

Para el tema de Bogotá, Sánchez cree que lo primero es acabar con esa creencia de que la capital no vivió de forma directa las consecuencias de conflicto armado, dado que eso además de no ser cierto, provoca una barrera y una lejanía de los ciudadanos con los efectos sobre la ciudad; que se hacen evidentes no sólo en los hechos que como el atentado al Club El Nogal dejaron cientos de víctimas, sino en las más de 350 mil víctimas que residen hoy en la capital, desplazadas de sus tierras y buscando una oportunidad en el territorio.

Además, la ciudad será la encargada de albergar el Museo Nacional de Memoria Histórica, un proyecto ambicioso y que espera hacer una reconstrucción de lo ocurrido en el conflicto colombiano, no solo desde las víctimas, sino también desde las resistencias y los responsables. “El museo es un escenario de la pugna de relatos. A lo que tenemos que apostarle es a la generación de mecanismos de construcción de ese relato que no vuelvan a la polarización de la guerra”, agregó Gonzalo Sánchez.

Y agregó “El museo no puede renunciar a la indicación, al señalamiento de las responsabilidades; es decir la base de la conversación tiene que ser la verdad y la aceptación de la verdad con todas sus implicaciones. Pero, claro, uno puede decir verdades con el ánimo de herir, de provocar o con el ánimo de confrontar simplemente. Pero uno puede construir verdades con el ánimo de sanar y yo creo que esa es la responsabilidad enorme que tenemos”.

Desde su propia experiencia, como víctima del conflicto y como investigador, Sánchez ha podido compartir y conocer a las víctimas de los más fuertes hechos de terror ocurridos en el marco del conflicto, como la masacre de Bojayá o los hechos de los Montes de María, lo que no le ha quitado la sonrisa de su rostro y la esperanza de su corazón “Yo a veces pienso que mi propia experiencia de venir de una zona de violencia, de haberla experimentado desde pequeño en mi propia familia me ha dado una serie de cortezas que me ha ayudado a este trabajo”.

Además, de esas cortezas, ha podido constatar la importancia que tiene la verdad y el reconocimiento para las comunidades victimizadas que ha recorrido: “Uno puede decir verdades con el ánimo de herir, de provocar o con el ánimo de confrontar simplemente. Pero uno puede construir verdades con el ánimo de sanar y yo creo que esa es la responsabilidad enorme que tenemos (…) Lo que hay que mirar hoy es el poder sanador de la verdad y la memoria. Hoy las víctimas se sienten mucho más tranquilas frente a los reconocimientos”.

Acá estan los links de la primera y segunda entrevista:

Entrevista parte 1

Entrevista parte 2

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